El abuso sexual, definido como cualquier tipo de actividad sexual con un niño o niña en la cual el agresor está en una posición de poder y el niño/a se ve involucrado en actos sexuales que no es capaz de comprender o detener. La violencia sexual incluye el abuso sexual, la violación, el estupro, etc.
El maltrato físico, es toda acción no acccidental, por parte de un adulto, que provoque daño físico, lesión o enfermedad en el niño, niña o joven (es siempre activo).
El maltrato emocional, es también llamado invisible, porque no registra huellas en el cuerpo; sin embargo se sabe a mayor invisibilidad mayor daño. Se expresa por medio de insultos, críticas permanentes, ridiculizaciones, rechazo explícito o implícito, amenazas, constantes bloqueos de las iniciativas de los niños.
El maltrato abandono - negligencia, se refiere a situaciones en que los padres o cuidadores, estando en condiciones de hacerlo, no dan el cuidado y protección que los niños, las niñas y los adolescentes necesitan para su desarrollo.
CÓMO DETECTAR EL MALTRATO INFANTIL
El primer paso y más importante para detectar lo que pudiera sucederle a un niño o niña es otorgarse un tiempo para observarlo/a y acercarse como una figura adulta cálida, fuerte y cercana. Todos los seres humanos expresamos los sufrimientos, temores o problemas de algún modo, por lo tanto los niños y las niñas no son una excepción.
En el caso especial de sospechas de existencia de algún sufrimiento o daño asociado a maltrato infantil, el único medio válido para el logro de una detección temprana, es la cercanía, la fortaleza, el cariño y el establecimiento de una relación de confianza.
Lo anteriormente señalado permitirá ver las distintas señales que entregan los niños y las niñas:
Indicadores físicos: Lesiones físicas, generalmente múltiples, como moretones repentinos, quemaduras, marcas en el cuerpo, enfermedades de transmisión sexual, irritaciones en zona genital o anal, no esperadas para la edad y características del niño, niña y adolescente. En los casos más graves, el maltrato puede ocasionar la muerte del niño/a.
Indicadores emocionales y conductuales: Angustia, depresión, ideas y/o conductas suicidas, cambios bruscos e inesperados de conducta, temor y/o rechazo a determinadas personas o situaciones, resistente al contacto físico, alteraciones del sueño, del apetito o de la evacuación, baja autoestima, desconfianza básica, sentimiento de culpa, vergüenza, agresividad, retraimiento, aislamiento, erotización de la conducta y de las relaciones, dificultades en la relación con los adultos y con los pares, baja inesperada del rendimiento escolar, enuresis y/o encopresis secundaria, lenguaje y comportamientos que denotan el conocimiento específico - y en ocasiones detallado - de actos sexuales inapropiados a su edad, fugas del hogar e intentos de suicidio.
El maltrato afecta el desarrollo biológico, sicológico y social del niño, niña y adolescente. Sus consecuencias son distintas según el tipo, severidad y cronicidad del maltrato y la edad del niño/a, su relación con el maltratador y la existencia de personas que puedan ayudarlo. El maltrato puede ser un delito dependiendo del tipo y severidad.
El maltrato sexual, en cualquiera de sus formas, es un delito ejercido hacia los niños o niñas.
CARACTERÍSTICAS DEL AGRESOR
Existen algunos elementos que caracterizan a los agresores, aunque no son suficientes para definir un perfil de él. De todas maneras, es importante señalar las siguientes características emanadas de una muestra de casos atendidos en proyectos de maltrato grave.
Los agresores son, en la gran mayoría de los casos, conocidos del niño/a (94,7%).
La mayor parte de ellos son miembros de la familia (84,8%) y de éstos, el 34% corresponde al padre y el 28% a la madre.
La interacción social de los agresores es generalmente normal.
La mayoría de las veces son personas sin trastornos psiquiátricos evidentes.
Su historia personal se caracteriza por episodios de abandono, maltrato o abuso.
En el caso del abuso sexual, la gran mayoría de los agresores son hombres.
Una agresor sexual tiene conciencia de su actuar por tanto la niega o encubre para poder realizar y mantener sus conductas abusivas.
¿QUÉ HACER ANTE UN CASO DE MALTRATO INFANTIL?
DENUNCIAR
Ante una situación de sospecha o evidencia de maltrato las personas deben informar del hecho a las instituciones policiales, de salud o de justicia responsables de investigar el caso llamando al:
Ministerio de Justicia 800-22-00-40
Sename 800-730-800
o concurrir a la unidad policial, al servicio de salud más cercano, a una unidad de atención a víctimas y testigos, al servicio médico legal o a los tribunales de justicias.En Santiago, también es posible llamar a:
48ª Comisaría de Asuntos de la Familia 688-1490 688-1492 (esta línea atiende las 24 horas del día)
Brigada de Delitos Sexuales (Brisexme) 544-5000
o concurrir al Instituto Médico Legal, ubicado en Avenida La Paz 1012.
HACER VISIBLE EL MALTRATO
Es necesario que los colegios introduzcan espacios de acogida de los niños y niñas, que les permita denunciar las situaciones de maltrato y sentirse protegidos. Además es necesario que se incorporen espacios de reflexión y educación sobre la violencia, en los cuales interactúen padres, alumnos/as y profesores/as.
También es importante que los padres conversen con sus hijos e hijas sobre sexualidad, su cuerpo y autocuidado personal, reforzando el que nadie puede tocarles sus partes privadas, genitales, ni realizar actos de significación sexual con ellos.
ESCUCHAR A LOS NIÑOS Y NIÑAS
Es básico aprender a escuchar a los niños, niñas y adolescentes y a creerles cuando nos relatan episodios de maltrato o abuso sexual. Es aconsejable también permitir que expresen sus sentimientos y no estimular en ellos el temor y la desconfianza, sino orientarlos en su cuidado y seguridad personal.
ENSEÑAR ESTRATEGIAS DE AUTOCUIDADO
Es de suma importancia enseñar, desarrollar y reforzar en los niños, niñas y adolescentes la necesidad de autocuidado y darles a conocer formas de ponerlo en práctica.
Es recomendable que los papás, las mamás, los profesores y la comunidad conversen y escuchen a los niños, niñas y adolescentes acerca de los temas que los inquietan y les resultan amenazantes.
FUENTE: http//.www.violenciaintrafamiliar.cl
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