AHIGE
Asociación de Hombres por la Igualdad de Género
19 de septiembre de 2005
Esa es una propuesta que se baraja al interior de la comisión mixta, instancia destinada a resolver las diferencias surgidas en la tramitación en ambas ramas del poder Legislativo, según informó uno de sus integrantes, el senador José Antonio Viera Gallo.
Amikeco es una asociación formada por psicólogos y terapeutas que, en colaboración con el Gobierno vasco, desarrollará por segunda vez a partir del 12 de octubre en sus dos sedes de Vizcaya y Alava, un programa pionero a través del que tratan de hacer desaparecer las reacciones violentas que ejercen algunos hombres en el seno de sus familias.
Según han relatado a Efe tres de los hombres que participaron el año pasado en la terapia, ellos acudieron a Amikeco tras comprobar que estaban solos.
Coinciden en que, como todos los maltratadores, debido a sus arrebatos violentos, vivían aislados de sus parejas y de sus hijos, a pesar de que muchos permanecían en el domicilio familiar.
Por ello, al recibir información sobre la terapia, casi siempre en los juzgados, quisieron pedir ayuda para acabar con las reacciones violentas que, tanto con la palabra como físicamente, ejercían fundamentalmente hacia sus parejas, y pidieron voluntariamente ingresar en el programa.
A pesar de proceder de diferentes ámbitos sociales y profesionales, 'hemos comprobado que tenemos mucho en común en nuestras vidas y que todos nosotros, cuando éramos niños, fuimos humillados, insultados y golpeados; somos hombres maltratadores y maltratados'.
Crecieron en un ambiente violento porque de esa manera se resolvían los problemas en su entorno familiar, y 'aunque no deseamos excusarnos, la verdad es que sí queremos explicar el por qué de nuestra forma de ser y la razón por la que, con tanta facilidad, recurrimos a los golpes'.
Familias de empresarios, inmigrantes, desempleados, de alto y de bajo nivel de ingresos, 'en todas partes puede haber hombres con problemas para expresar las emociones, especialmente las de tristeza y de miedo', que suelen disparar las agresiones y, 'en la terapia, nos muestran como canalizarlas sin causar daño a quienes más queremos'.
Uno de esos hombres 'recuperados', dice que 'cuando ahora escucho casos de asesinatos a mujeres, quedo horrorizado y un escalofrío recorre mi cuerpo pensando que yo pueda matar en un momento de máxima violencia'.
ara que eso no ocurra, Amikeco reclama al Gobierno Vasco que también financie los trabajos de seguimiento de esos hombres que han pasado por el programa, para evitar 'recaídas'.
María Vega, coordinadora de Amikeco, destaca la dificultad que supone 'hacer que un hombre reconozca su problema' de agresividad y, tras un programa rehabilitador de unos dos meses, 'aprendan a expresarse y relacionarse de otra forma'.
Pero 'era necesaria' una respuesta de este tipo, opina ya que 'el problema crece y se ha demostrado que ni medidas punitivas de ingreso en prisión, ni acciones judiciales como las ordenes de alejamiento, consiguen erradicar esa violencia'.
Sin embargo, asociaciones de mujeres como Clara Campoamor, han manifestado sus reticencias hacia terapias de este tipo, especialmente por las ventajas procesales que los maltratadores pueden conseguir tras la terapia.
La psicóloga forense Agurtzane Iriarte, que imparte la terapia, expone que, 'desde la puesta en marcha del programa, se ha demostrado que existe una gran demanda y que las plazas de que disponemos se quedan cortas', porque estos hombres 'reclaman ser atendidos y se sienten desamparados'.
Amikeco considera un éxito que los hombres recuperados finalicen el curso asumiendo que están separados, sin volver a violentar a sus parejas y que puedan relacionarse con otras mujeres sin recurrir a los insultos y los golpes.
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